20 de marzo
Día Mundial de las Artes Escénicas para la infancia y la Juventud

Sombras, objetos, cuerpos, historias… Muchas de nosotras, muchos de nosotros conservamos en nuestra memoria aquella imagen viva, la primera historia o los personajes que no podemos borrar. Tantos y tantos elementos que componen ese viaje que nos procura el teatro. En muchos de los casos, éramos niñas y niños aún, y observábamos con los ojos bien abiertos, sentados junto a un adulto en la oscuridad de la sala. La mayoría no tratábamos de entender –como sí hemos hecho más tarde–, sino de sumergirnos en lo que teníamos delante, de vivir, por tanto, una experiencia completa. ¿Qué más podemos pedirle al arte?
Días
Horas
Minutos

Queremos que este día sea una celebración de todas las personas que, de una u otra forma, estamos vinculadas a las artes escénicas, profesionales del sector, pero también docentes y, por supuesto, público. Queremos que cada uno lo celebre a su manera, pero que, en cierto modo, lo celebremos todos juntos y juntas, por eso os pedimos que compartáis vuestros mensajes y celebraciones a través de los hasthags #llevaaunaniñaalteatro # llevaaunniñoalteatro #takeachildtothetheatre. https://diamundialartesescenicas.com//manifiesto/.

Somos más de 90 países celebrando este día, ¡únete a la celebración!

Mensaje oficial Día Mundial de las Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud

¡Lleva a un niño/a al teatro O lleva el teatro al niño/a!

El objetivo de esta campaña es facilitar el acceso al teatro y a las artes escénicas a todos los niños, niñas y jóvenes. Al reconocer el papel del adulto en este sentido, tenemos un doble enfoque: el del adulto que cuida del niño, niña o joven, el que posibilita su acceso a la cultura; y el de los artistas que crean las obras que pueden llegar a la infancia y la juventud donde quiera que se encuentren.

Este día – 20 de marzo del 2024 – es un momento para que nuestros miembros de todo el mundo analicen lo que está ocurriendo en nuestro sector, en nuestras sociedades y en nuestros públicos. Como asociación mundial que trabaja por la unificación de los profesionales y por los derechos de la infancia y la juventud a las artes y la cultura, debemos hacernos las preguntas que nos afectan a todos. Abogar significa mirar más allá de nuestro propio círculo de influencia y preocupación personal. Es una forma de abrirnos a cuestiones más amplias relacionadas con los derechos humanos y con el valor de la infancia y la juventud en nuestros propios contextos y en relación con el mundo. ¿Qué tenemos en común en todos los contextos?

Creemos en el poder del teatro y la interpretación. Nos permite explorar ideas que amplían lo que vemos y entendemos a otras partes del cerebro, el corazón y el espíritu. Nos ofrece una conexión humana. Inspira fantasía e imaginación y trata temas imposibles con alegría y corazón.  Implica a los jóvenes en un intercambio empático que permite la transformación individual y colectiva. Utiliza todas las inteligencias. Recurre a todos los sentidos para crear asombro y estimula a pensar. Esto es lo que hacemos, en todo el mundo, dondequiera que se reúnan nuestros miembros y lo hacemos con conocimientos, habilidad e ingenio. Lo hacemos en las calles y en los grandes teatros, en las escuelas, en los hogares y en los escenarios. Hacemos teatro para, con, por y sobre la infancia y la juventud, dondequiera que estén. Los niños, niñas y jóvenes necesitan el teatro y el espectáculo y, debido a su falta de poder, necesitan que los adultos les ayuden a experimentarlo.

A medida que se acerca este Día Mundial del Teatro somos profundamente conscientes del trabajo que se realiza en nuestro sector para y con los jóvenes y las familias que son víctimas de la guerra, el terror, los conflictos políticos y domésticos, la pobreza, la violencia, el desplazamiento y la falta de vivienda, la discriminación.  Algunos se han preguntado: “¿Cómo podemos seguir hablando del futuro del teatro y las artes escénicas en este mundo? ¿Qué importa al lado de la tragedia y la injusticia que nos rodea?”. Creo que al hacer teatro y espectáculos para y con la infancia y la juventud estamos continuamente comprometidos en un acto de esperanza. Nuestra forma de arte ofrece interpretación y conexión directa con temas y situaciones a los que se enfrentan las infancias en su vida cotidiana y que pueden hablarles con una voz que escucha y comprende. La reflexión sobre su propia situación se ve favorecida por lo que podemos abrir de forma segura, ofreciendo la verdad junto a la posibilidad e imaginando un futuro o un camino que puede suscitar ideas en los jóvenes sobre lo que podría ser diferente. El acto de crear es esperanzador.

Para nosotros, como artistas, y para nosotros, como adultos que facilitamos el acceso de la infancia y la juventud al arte, a la cultura y a la creatividad, es importante hacernos preguntas.  Si no nos damos cuenta y validamos su experiencia en el juego y en los ámbitos de la imaginación, sin las historias y la posibilidad de evasión, diversión y alegría, sin la exploración de la bondad y la humanidad que acompaña a este público, ¿podemos entendernos a nosotros mismos? Sin el desarrollo de la capacidad real de acción y participación de la infancia y la juventud, ¿podemos mantener nuestra propia esperanza?

Quizá ahora debamos darnos cuenta de que no todo depende de nosotros, y caminando junto a los niños, niñas y jóvenes podemos reconocer y sacar fuerzas del poder de su imaginación y de su sentido innato e instintivo de la posibilidad.

Sue Giles AM

Presidenta ASSITEJ Internacional

Mensajes de los niños de Cuba por el día Mundial 2024

(De 24 de mayo al 2 de junio se celebra en Cuba El Congreso Mundial de ASSITEJ Internacional)

En nuestro Planeta, donde apenas las velas de la Paz, la Fe y el Amor se apagan en un oscuro presente, entre pérdida de valores, las crisis climáticas, la pobreza extrema y las guerras fraticidas, los voces de los niños emergen como luz de la Esperanza. Para los amigos y colegas de las artes escénicas del mundo, desde un pequeño y solidario archipiélago del Caribe latinoamericano, son estas voces las nos regalan, con una sonrisa al futuro, estos mensajes de amor en este Día del Teatro para la Infancia y la Juventud. Son niños y adolescentes, que desde la escuela, las artes y el teatro han sido semilla en su formación educativa y social, desde diferentes comunidades, poblados y ciudades de Cuba, adonde han llegado  educadores, instructores de arte y profesionales de la escena. En sus voces, nos hacen fe a la prédica martiana como guía de trabajo: “-Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo.-” (ASSITEJ Cuba)

Massiel Amalia Wilson De Armas (Remedios, Cuba, 8 años)

Nací en una familia de artistas, el arte siempre me a rodeado. Mi bisabuelo, un gran cantante que sin asistir a escuela aprendió a tocar de gran manera la guitarra. El mismo las hacía y además cantaba. Mi abuela una compositora capaz de crear cualquier sentimiento en canción. Mi madre es bailarina profesional. Y así siempre llena de arte pasa cada día de mi vida. Mi madre siempre me cuenta la graciosa historia del día que me descubrió delante del espejo haciendo diferentes caras. En ese momento dice que pensó, sin dudas esta niña será actriz. Crecí viendo en mi ciudad el mejor grupo de teatro infantil que para mi existe. El teatro Guiñol Fidel Galván de mi lindo Remedios. Y siempre quise estar ahí como ellos dando alegría a todos. Tengo la dicha de formar parte de una compañía infantil teatro músico danzaría que me hace muy muy feliz. Hacer teatro para mi es dar vida a las diferentes historias que vemos todos los días. Puedo demostrar alegría, tristeza, enojo, asombro y muchos muchos sentimientos más. He podido cumplir mi sueño de ser artista y hacer de esto parte de mi vida diaria

Mis talleres preferidos son los de teatro, los disfruto mucho. Cada personaje me permite ser una nueva niña, de a cada uno aprendo algo nuevo. Pero sin duda alguna lo más importante que he aprendido es que como dice mam á el teatro es la más completa de todas las artes.

Patricia de la Caridad Bricuyet Aguilar (Bayamo, Cuba, 7 años)

Hola ASSITEJ

Carta de una niña cubana

Yo me llamo Patricia de la Caridad Bricuyet Aguilar, tengo 7 años y estoy en el teatro desde los 3 años, a mí me encanta actuar.

El teatro para mí es como otra familia, porque me enseña cosas que yo no sabía, por ejemplo, a no rendirme a la primera vez. Es estar reunidos niños y padres. Que hay más oportunidades en la vida, me enseñó a ser una mejor persona, a expresarme de diferentes maneras, utilizando mi cuerpo y muchas cosas más. He actuado en obras del proyecto Teatral Infantil “Los Andantinos”. Ellas son: “Las flores bailarinas”, “El principito”, “Fantásticos payasos”, “Homenaje a Charles Chaplin”, “Monólogo de la Bruja”. Ha sido bueno estar en teatro, porque me informo de las obras, creo amigos y amigas, me siento mejor, conozco otros lugares fuera de mi casa. Las obras de teatro que he visto son: “El modelo”, “A las tres de una vez”, “Por qué Alicia”, “Faro”. Yo entendí que Faro es nuestro país, y que nuestro país es importante, lo debemos amar. De la obra por qué Alicia, entendí que Alicia quiere cambiar su mundo y que sea mejor. Pues los demás no quieren cambiar lo malo de su mundo y la reina maltrataba a los demás personajes.

Sin el teatro no hubiera obras, ni cultura, ni actuación.

Adiós ASSITEJ

Sofía Díaz Rodríguez (La Habana, Cuba, 14 años)

Para mí el teatro es un refugio. Uno, en el que las personas podemos dejar de un lado nuestra identidad y transformamos en los personajes menos pensados que pueda idear la mente de un dramaturgo. Es un mundo paralelo al nuestro en el que, tanto en el escenario como en el público, podemos disfrutar de una mezcla perfecta de las artes.

Comencé mi vínculo con el teatro gracias a mi mamá, actriz-titiritera de teatro para niños. Desde pequeña he vivido gran parte de mi vida mezclada junto al público, o siendo yo misma una de las personas que suba al escenario a representar un personaje. Siento mi familiaridad y mi amor hacia él, gracias a que fuera soy alguien que a veces se consume en la introversión; en cambio, al actuar siento la movilidad y la necesidad de sentirme como otra persona, alguien que solo quiere hacer llegar su arte a los demás, siento, que mi verdadero yo quedó fuera del escenario y que en ese instante vivo por lo que hago. Hoy en día, veo este arte como una parte primordial de mi vida, y siento que sin el espectáculo no sería yo.

Al entrar a un teatro sentimos la necesidad de unirnos a la puesta en escena, desde conocer la trama hasta familiarizarnos con los personajes. El teatro, es una empresa de vida, donde el actor se adueña de la forma de hablar, de vestir, de moverse y hasta se apropia de los pensamientos del personaje. Nos da, una segunda casa en la que nos sentimos aptos para reír o hasta llorar.

He ahí su gran importancia. Su capacidad para volvernos personas cultas y sobre todo, para dejarnos llevar un poco por las sensaciones humanas, y olvidar que fuera del escenario existe algo más que no sea arte. Por eso insisto, en la necesidad de escapar de la realidad e ir al teatro.

Cristian Manuel Artola Rodríguez (Isla de la Juventud, Cuba, 12 años)

Mamá me dice siempre que cuando estaba todavía en su pancita, ya me llevaba al teatro.

Yo creo que por eso me gusta tanto. Muchísimas veces me ha permitido actuar con ella y durante la pandemia de COVID-19 grabábamos también con mi hermanito Cristofer videos graciosos en casa para divertirnos y compartir en las redes sociales. Yo creo que sin el teatro la vida sería muy aburrida.

Saharis Borges López (Isla de la Juventud, Cuba, 17 años)

El teatro es mi vida. Desde que era pequeña actúo y me han dicho que me veo muy bonita. Con el teatro he aprendido muchas cosas; a hablar mejor, a hacer nuevos amigos. Le agradezco a mis profesoras Teresita y Meilim por enseñarme y ayudarme a seguir adelante. Actuar me hace feliz, por eso voy a vivir para actuar en los teatros y hacer a los niños muy felices.

es_ESSpanish